LA PREPARACIÓN DEL CAMPO DE BATALLA

En los medios opositores, la designación del ministro Soria es asimilada a la declaración de una guerra. Por eso, los grandes medios militarizan el discurso. Soria es el general que viene a librar una batalla contra la Justicia.

 Estos medios, y la oposición política, producen una especie de golpe de Estado en el lenguaje: diseñan un debate público con discurso castrense. 


Se encuentran en la preparación del campo de batalla. Mientras, el nuevo ministro traslada al Ejecutivo el discurso sobre el lawfare y la necesidad de reformas profundas de la Justicia.

El ministro de la confrontación” – dice La Nación. “Martín Soria llevará adelante la batalla que prometieron el Presidente y la vicepresidenta contra el Poder Judicial”.
La guerra que le declaró el Presidente al Poder Judicial con su mensaje en el Congreso y que Cristina Kirchner corrigió y aumentó en su declaración en los tribunales, tiene ahora un general para llevarla adelante“.

“Sus pergaminos recientes lo ponen en la primera línea de la batalla contra la Justicia. Y los enemigos que fueron foco de sus denuncias son los mismos a los que le apuntaron Alberto Fernández y Cristina Kirchner en su embestida contra el Poder Judicial”.

“Marcela Losardo no estaba dispuesta a librar esta batalla, necesariamente sangrienta, que va a dejar heridos en el camino”. Hernán Capiello en La Nación.

“Son tiempos en los que se queman los barcos”, resumió un camarista federal que interpreta como una señal beligerante la designación de Martín Soria como ministro de Justicia”. Candela Ini en La Nación.

“Soria, el talibán para ir a la guerra con los jueces” – titula Fernando González en Clarín.
“Soria fue desde el comienzo el candidato para ir a la guerra contra ese fantasma histórico del kirchnerismo: la corporación judicial”. Agrega González en el desarrollo de la nota.

La guerra declarada con la designación de Soria tiene, sin embargo, un componente que se va fortaleciendo. Son varios los jueces, y también fiscales, que ante la ofensiva prefieren unir fuerzas con colegas que hasta hace poco eran poco menos que adversarios”.

Se endurece el Gobierno. Martín Soria dijo que viene a“desarmar el lawfare” y criticó al procurador Eduardo Casal”Título de Clarín.

Las palabras batalla y guerra son predominantes en este nuevo discurso que traslada a la política desde el diálogo a la confrontación abierta. Entramos en zona de guerra y los medios opositores están diseñando el campo de batalla.

El Kirchnerismo trascendental

En simultáneo, comienza a desplegarse una estrategia que consiste en describir al nuevo ministro como alguien incompatible con las instituciones:

“Es un violento, un improvisado, una persona sumamente agresiva y capaz de producir hechos gravísimos para la institucionalidad del país con un cargo de estas características”, afirmó el senador nacional por Juntos Somos Río Negro Alberto Weretilneck.

“Soria Ministro es instituir la provocación (…) su perfil “pendenciero y confrontativo aparece como más acorde a intenciones de interferir y presionar a toda la justicia” dijo Luis Di Giacomo, ex ministro de Gobierno provincial durante las gestiones de Alberto Weretilneck y actual legislador nacional por Río Negro y psiquiatra de la madre del ministro.

Soria expresa una identidad extraña: no tiene tradición kirchnerista y no se lo considera como tal, pero es descripto por los medios opositores con las características de un kirchnerista. Es decir: comienza a haber Kirchnerismo en los que no son kirchneristas.

Alberto se mimetiza con Cristina, Soria no es un kirchnerista pero es descripto con los atributos de un Kirchnerista.

Está naciendo el Kirchnerismo trascendental: es el kirchnerismo que se expresa en aquellos que no son kirchneristas.

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